
El Chelsea se mete por primera vez en una final de la Liga de Campeones al derrotar por 3-2 al Liverpool en la prórroga. Didier Drogba, bigoleador, estableció la jerarquía en un encuentro farragoso, como todos los que disputan estos dos adeptos al fútbol blindado.
Fernando Torres neutralizó al cuarto de hora del segundo tiempo el gol que Didier Drogba había estampado a los 32 minutos del partido que enfrentó de nuevo a las dos ciclópeas escuadras de la Premier League en las semifinales de la Liga de campeones.
El gol del madrileño, el primero de la ‘era Benítez’ en campo de los ‘Blues’, aseguró la prórroga, que decidiría el acceso a la final de Moscú. Frank Lampard, desde le punto de penalti, estableció una nueva ventaja para el Chelsea a los cinco minutos del tiempo extra, segundos después de que el árbitro anulara, en decisión correcta, un gol a su compañero Michael Essien, quien realizó un esfuerzo extraordinario durante toda la noche.
