Archive for Agosto 2008

grupos-champions.jpg

Se definió la suerte de los equipos españoles para la zona de grupos de la Champions Leaguey como era de esperarse (a juzgar por el bombo que ocupaba) Atlético Madrid resulto el equipo menos beneficiado, integrando el siempre presente “Grupo de La Muerte”. En la vereda opuesta cayó el Barcelona, que a pesar de haber arribado de la tercera fase clasificatoria, quedó ubicado en el grupo más accesible del torneo.

 Villarreal y Real Madrid, los otros representantes españoles cayeron en grupos en los que podrían avenzar sin mayores consecuencias, aunque deberá tener cuidado el equipo blanco con el sorprendente Zenit de San Petersburgo.

CURIOSIDADES 

* Atlético Madrid recibirá la visita de Fernando Torres, el Niño. Hijo prodigio del club de Manzanares que cumplira su sueño de jugar la Champions en el Vicente Calderón, pero no con la camiseta rojiblanca, sino que lo hará con le túnica roja de Liverpool. 

* Real Madrid volverá a verse las caras con la Juventus, su verdugo en 2003 (semifinales) y 2005 (octavos de final). La Vecchia Signora fue el primer palazo que se llevó por delante el Real galáctico de Florentino Pérez, en la última buena participación del conjunto merengue en Champions (desde 2003 que no supera los octavos).

* En su segunda participación en Champions, Villarreal compartirá grupo nuevamente con Manchester United, el último campeón de Europa. En la temporada 2005/2006 el submarino cosechó dos igualdades a cero con el equipo de Ferguson, lo que contribuyó a que el pequeño club de Castellón ganara el grupo D y el United se despidiera de la competición con sólo 6 puntos.

* Por último Barcelona, que goza del grupo más asequible de la Champions tendrá un emotivo regreso a Basilea, ciudad en la que el club culé, dirigido por Joaquín Rifé se alzó con la Recopa del 78-79 al derrotar al Fortuna Düsseldorf alemán en una de las finales más electrizantes que el fútbol europeo recuerde. 

El resto de los grupos quedaron integrados de la siguiente manera:

A (Roma -ITA-, Chelsea -ING-, Bordeaux -FRA- y CFR Cluj -RUM-)
B (Inter -ITA-, Werder Bremen -ALE-, Panathinaikos -GRE- y Anorthosis -CHP-)
F (Bayern Münich -ALE-, Lyon -FRA-, Fiorentina -ITA- y Steaua -RUM-)
G (Arsenal -ING-, Porto -POR-, Fenerbahce -TUR- y Dynamo Kiev -UCR-)

  

Aplastante, irreconocible, contundente, sorpresivo, letal. Todos estos adjetivos le quedan a la perfección al Atletico Madrid que se paseó por el Vicente Calderón ante Schalke 04, que cuando más se lo necesitaba apareció transformado en un equipo con la talla justa para la Champions League.

Para ser sinceros, el equipo de Javier Aguirre no había convencido ni siquiera a sus hinchas a pesar de haberse clasificado para la Liga de Campeones tras once años de  ausencia. La cuarta posición en la última liga no disimulaba las falencias (sobretodo defensivas) de un conjunto que nunca llego a ser tal, pero que sobrevivió en el torneo gracias a un Agüero sobresaliente, que en su segunda temporada en España consiguió la regularidad que se le reclamaba.

Más acá en el tiempo, el encuentro de ida en Gelsenkirchen y la penosa presentación en el Teresa Herrera hacían suponer que nada había cambiado, pero lo hecho esta noche en el Calderón echa por tierra todos los miedos, el equipo funcionó como un equipo en todas sus dimensiones. Comenzando por el arco donde Leo Franco resolvió con solvencia las pocas llegadas del equipo alemán, con una pareja de centrales como Heitinga y Ujfalusi que promete cortarle al equipo colchonero años de flaqueza defensiva, y un mediocampo que se completa con jugadores de buena técnica, con más o menos vocación defensiva, pero todos con buen juego. Y culminando con la pareja de killers sudamericanos, que son en fin la máxima ilusión de la afición y la carta más fuerte del entrenador mexicano: Sergio Agüero y Diego Forlán, la pesadilla de la defensa teutona.

El objetivo clasificación comenzó a cumplirse a los 22 minutos de la primera parte, con el cabezazo de Agüero que venció por primera vez en la noche la portería de Schöber. Un respiro para el Atlético, que hubiese visto muy complicadas sus chance si la apertura del marcador se demoraba.

Con la ventaja en su poder, el conjunto rojiblanco pudo realizar el partido que esperaba, se plantó en el campo de juego como un equipo duro, seguro y dominante, porque hay que resaltar que mantuvo al Schalke maniatado durante la mayor parte del partido, y que manejó las acciones siempre, hasta el comienzo de la segunda parte, cuando a los 5 minutos Diego Forlán desequilibró a Bordón, se escapo de la marca y amplió la ventaja con un zurdazo rasante.

A partir del 2-0, Atlético Madrid cambió su libreto por primera vez en el partido. Sin encerrarse contra su arco se replegó inteligentemente y sacó adelante la embestida del Schalke sin pasar grandes sofocones. Con mas espacios, Luis García anotó el 3 a 0 tras una buena cesión de Agüero, y Maxi Rodríguez cerró la goleada a los 41 del complemento con un penal conseguido tras la falta de Pander sobre Simao.

Este Aleti (diametralmente opuesto al de Gelsenkirchen), ilusiona, es el deseo de cualquier aficionado al buen fútbol que lo visto no sea un espejismo o una excepción a la regla, y si las cosas siguen por este sendero no será fácil para nadie ponerse frente al conjunto colchonero.

Muy a pesar de lo que se esperaba en general, Barcelona terminó encontrandose en Cracovia con el primer palo de la gestión Guardiola y con algunas fallas defensivas que, sin alarmar, hacen poner luz amarilla al DT.

Ni Wisla fue una máquina, ni el Barsa asustó a sus propios seguidores, pero el partido menos esperado terminó siendo el primer toque para el equipo de Pep, que alineó en el estadio Henrik Reyman a una buena parte de lo mejor que tiene a su alcance. Esto es: Valdés; Alves, Piqué, Puyol, Abidal; Touré, Keita, Xavi; Iniesta, Henry y Eto’o.

Así planteadas las cosas, Barcelona intentó rapidamente tomar el control del partido, pero la línea media estaba tan alejada de la delantera que la iniciativa quedó sólo en buenas intenciones (sólo Henry pudo destacarse entre tanto defennsor polaco). La primera parte se fue diluyendo con mucho toque en el mediocampo y poca profundidad, y sólo un error de Víctor Valdés al recibir un pase de Piqué trajo peligro, pero el remate de Brozek no vio puerta.

En el comienzo del complemento el conjunto catalán intentó tomar las riendas nuevamente, pero estaba escrito que no sería su noche. A los 7 minutos y tras una buena ejecución desde la derecha, el central Cléber puso la cabeza y sentenció la primera derrota blaugrana de la temporada.

Sin el peligro de la eliminación, pero con el orgullo herido, Barcelona salió a buscar la igualdad, de hecho los cambios de Pep fueron de carácter ofensivo (Ingresaron Bojan, Hleb y Gudjohnsen) pero quién estuvo más cerca del empate fue Gerard Piqué, que cabeceó al larguero en el minuto 15 y envió a las nubes un remate a falta de 10 minutos para el cierre del partido.

Para aquellos que no hayan podido ver el partido, el desarrollo fue muy similar a lo expuesto en el Gamper ante Boca Juniors, pero esta vez sin las agónicas apariciones de Puyol y Eto’o. 

Finalmente la excursión a Polonia terminó siendo la primera derrota, que no debe preocupar, pero que reverdeció viejos errores del equipo de Frank Rijkaard, que Pep Guardiola deberá saber retocar a tiempo, ya que ante rivales de mayor talla pueden significar grandes dolores de cabeza.

Barcelona estará presente el próximo viernes en el sorteo de la fase de grupos, como sucedió en las últimas cuatro temporadas (no se ausenta desde la 2003/2004).

 Sólo tres de los últimos dieciocho rivales de equipos españoles en fase previa de Champions League fueron de real cuidado: Hamburgo ante Osasuna en 2006 y Mónaco-Everton ante Betis-Villarreal en 2005. En el resto de las ocasiones, los representantes ibéricos han medido sus fuerzas ante equipos claramente inferiores como Wisla Cracovia, Shelbourne, Wacker y Skonto, entre otros. Con alguna que otra sorpresa como la eliminación de Mallorca a manos de Molde en 1999.

Dado el cuadro, era esperado que de acuerdo a esa mala suerte que le caracteriza, y muy a pesar del deseo de sus propios aficionados, el Atlético de Madrid tenía muchas posibilidades de engrosar la lista de equipos a los que les tocaba un duro rival en la tercera fase previa.

Y así fue, ya que el bolillero no tuvo piedad del elenco colchonero y lo puso frente a frente ante Schalke 04. Un Schalke al que, vale aclararlo, tampoco lo ha acompañado la suerte a lo largo de su historia, pero que no deja de ser uno de los peores rivales con los que el Aleti se podía topar en esta eliminatoria.

La (mala) suerte del equipo de Manzanares tiene larga historia, sin ir más lejos basta con recordar el descenso que debió sufrir hace unos años, sin mencionar que necesitó dos temporadas para regresar a la elite. O porque no aquella histórica cantada de Toni en la final de Copa del Rey ante Espanyol, para poner un broche de oro a la temporada mas oscura del equipo madrileño en toda su historia (muy parecido al que Levinha le anotó a Iríbar treinta años atrás en el Calderón).

La particular fortuna del Atlético no conoce de fronteras, la única vez en su historia en la que estuvo cerca de alzarse con el máximo trofeo europeo, en 1974, Miguel Reina (padre de Pepe) recibió un gol a segundos del final, cuando su equipo tocaba a gloria con las dos manos al estar derrotando a Bayern Münich. ¿Que se intenta decir con esto? Que hay cosas que sólo le ocurren al Aleti.

 Aguero es la gran carta del Aleti para la vuelta

El partido de ida no arrojó resultados alentadores para el conjunto de Javier Aguirre, y el único saldo positivo puede encontrarse en que la superioridad del equipo de Gelsenkirchen no se haya traducido en más goles, algo que hubiese sido acorde con el desarrollo de los 90 minutos.

¿Podra el Atlético contra su propia suerte el próximo 27 de Agosto? ¿Podrá acceder a la fase de grupos? El último enfrentamiento ante un equipo alemán en Champions data de 1996, cuando derotó al Borussia Dortmund (a la postre ganador del torneo) en tierras germanas y cayó en el Vicente Calderón, ahora es turno del Schalke, pero sería una pena que la temporada que se ha echado el conjunto de Aguirre se tire por borda en 180 minutos, aunque vale decirlo, no sería una sorpresa.

Fenerbahce de Turquía ha llegado a ésta edición de la Liga de Campeones a ocupar el lugar que en los últimos años fue del Liverpool de Rafa Benítez, el del quinto “equipo español” de la Champions. Algo que demográficamente es imposible, al igual que era imposible encontrar al “quinto beatle” en la histórica banda inglesa, se da en algunas ocasiones en la máxima competición del fútbol europeo. 

Esta temporada el equipo en cuestión llega a dicha denominación casi de casualidad, y gran porcentaje de la culpa la tiene la obtención de la Eurocopa por parte de España. El ansiado título le dio a Luis Aragonés un lugar en el fútbol español que unos meses antes resultaba impensado. No sería de locos suponer que ni el propio Aragonés imaginaba el podio al que sería elevado en caso de ser campeón, y sólo él sabrá que grado de arrepentimiento tiene en estos momentos por la decisión tomada. Con el aval de la afición a tope, el mundial de Sudáfrica 2010 hubiese sido un broche de oro para la carerra de “el sabio”, y sólo el tiempo dirá cuanto va a extrañar la selección a Luis.

Lo único cierto es que el cariño que se ha ganado se trasladará al equipo de Estambul, que llegó a cuartos de final en la edición anterior y suma además para esta temporada al último “pichichi” de la Liga, el ex Mallorca Daniel Güiza, que también conformó el plantel ganador de la Euro en Austria y Suiza.

Tras ser campeón de Turquía en 2004, 2005 y 2007, Fenerbahce apostó fuerte a dar el salto internacional con la llegada de Roberto Carlos, durante la temporada pasada. El astro brasileño, ex Real Madrid llegó a reforzar una plantilla que era comandada por Zico y contaba con algunos nombres de cuidado, como Alex, Mateja Kezman, Deivid, Semih Senturk, Diego Lugano y Appiah. El resultado no fue para nada despreciable, ya que el equipo se coló entre los ocho mejores equipos de Europa, hasta caer a manos de Chelsea por un ajustado 2-3 en el global.

Para esta nueva aventura, las principales inversiones del club son tres: El duo español (Aragonés/Güiza) y el internacional Emre Belözoglu, poseedor de una vasta carrera que arrancó en Galatasaray y tuvo en Inter o Newcastle algunos de sus mejores momentos. El mediocentro otomano es además uno de los símbolos del representativo nacional que causo furor con su tercer puesto en el mundial de Corea/Japón 2002.

El camino del equipo ya comenzó. Por la segunda fase clasificatoria el equipo de Aragonés eliminó al MTK con un global de 7 a 0. Y en esta tercera fase, comenzó con el pie derecho en los cruces ante el Partizán de Belgrado. Estuvo 2-0 abajo a los 15 minutos de la primera parte y logro remontar la desventaja gracias a los Goles de Alex y Guiza para llevarse un valioso empate (2-2) a casa, donde definirá la llave el próximo 27 de Agosto, un día despues del partido revancha entre Barcelona y Wisla Cracovia, que se adelantó por expreso pedido del club polaco.

De esta forma se puede decir que aún mediando el adelanto sobre el partido del Barsa, la afición española tendrá dos partidos de interés el día 27: El del Atlético ante Schalke y el de Fenerbahce recibiendo a Partizán.